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miércoles, 16 de abril de 2008

ANTES: DRAMATIZACIÓN II " MI PERSONAJE "



  • Nombre: Ammara Barakat
  • Edad: 33 años
  • Nacionalidad: Marroquí
  • Estado Civil: Casada con un hombre musulmán.
  • Hijos/as: una hija… Shaima, niña palestina de 12 años, asiste a un Instituto de Sevilla “Ramón Carande” cubierta con un gran pañuelo, el hiyab.
    No es su primera escuela española: ya había estado en otra el curso pasado donde por el mismo hiyab sufrió las burlas de sus compañeros.
  • Procede de: Tánger
  • Dónde vive: en Sevilla, en un piso situado en un barrio humilde de la ciudad.
  • Trabajo/ocupación: Ama de casa.
  • Características Físicas: mide 1,68 cm, pesa 57 kg, color de ojos marrones, color de pelo morena de piel blanca, la forma de su cara es redonda, viste de una forma adecuada a su cultura natal, no fuma.

ASPECTOS DE MI CULTURA:

El matrimonio musulmán

La mujer se convierte por el matrimonio en una “especie de” esclava en manos de su marido. No tiene la condición del esclavo, no puede ser vendida y tiene derechos de los que éste carece, pero sí comparte cierto grado del sometimiento a la autoridad de su amo.

La mujer, o más bien su cuerpo, es una propiedad del marido, como un campo labrado del que éste dispone para la siembra.

Cuando la muchacha es púber y virgen, su matrimonio es concertado por su padre (o abuelo paterno).

Pero comenta que su hija tuvo un tiempo muy duro en la escuela, pero que cada momento en el que sucedía algo fue una enseñanza para ella. Ella aprendió a solucionar los problemas. Mucha gente fue discriminada en este país, pero la única cosa que trae el cambio es la educación.

La jovencita sigue el programa regular de la secundaria, distribuyendo el tiempo de estudio entre el trabajo de la casa, la cocina, la oración y la lectura del Corán.

Deberes de la mujer casada

La mujer debe atender solícitamente los requerimientos de su marido.

La mujer musulmana debe vestirse y actuar recatadamente ocultando sus encantos naturales.

Después de los primeros tiempos del Islam, se extendió la reclusión y el velo en las ciudades-fortaleza instaladas en los territorios conquistados.

El marido musulmán tiene derecho a corregir a su mujer.

El marido tiene derecho a golpear a su mujer: nadie le preguntará por qué razón. La exhortación de pegar a la esposa desobediente no es una aberración, curiosidad, concepto aberrante, o elemento aislado, en la consideración islámica de las mujeres, más bien, el mandato de golpear a las esposas desobedientes está fundado sobre la condición subordinada de la mujer en el Islam.

El HIYAB

  • Obligación religiosa tanto para el hombre como para la mujer. Al igual que el hombre no puede dejar al descubierto ciertas partes de su cuerpo, la mujer tampoco. Aunque esta última tenga que dejar de enseñar más partes.
  • El hiyab es un mandamiento islámico que también fue comprendido en las demás religiones del Libro con textos casi idénticos literalmente: disimular el cabello y el pecho, viene igual en todos los Libros.
  • El hiyab es una obligación individual que no trasciende de ningún modo al nivel de imprescindibilidad de los cinco pilares.
  • El hiyab es una filosofía religiosa relacionada con que la religión vela por la dignidad del ser humano dentro del matrimonio. Ya que uno de los objetos de la religión en la sociedad es alejar la sociedad del libertinaje y caos sexual que es la causa principal del derrumbamiento y descomposición de todas las sociedades humanas que han existido a lo largo de la existencia de la humanidad.
  • Hiyab como mandamiento religioso físico: no es cubrirse con una prenda determinada, es para ambos sexos ir con ropa no insinuante ni sexual ni económicamente.

Por lo tanto el Islam con ello pretende buscar el bien común de la sociedad, jamás como discriminador de la mujer. El hiyab es una ley amoldable, puesto que permite la adaptación de sus formas a la época, cultura y edad.

La falta de trabajo cualificado iba más allá y entraba en las problemáticas más habituales con las que se enfrentas estas mujeres a diario:

• LOS HIJOS. No tienen familiares que se puedan quedar a cargo de los niños ni acceso a guarderías.
• HIYAB. No se les permite trabajar con hiyab, no se les da el puesto de trabajo si no se comprometen a quitárselo.
• XENOFOBIA. Generalmente a la mujer marroquí se la califica de “mora” y eso se considera un motivo suficiente para no concederle un puesto de trabajo.
• MENOS DERECHOS LABORALES. Las condiciones de trabajo son peores que las del resto de ciudadanos, se nos exige más horas de trabajo y se nos paga menos sueldo (doble discriminación, por ser mujer y extranjera).
• IDIOMA dificultad de aprendizaje de las dos lenguas oficiales (castellano y valenciano).
• HORARIOS Y TRANSPORTES las fabricas comienzan la jornada laboral a las 6 de la mañana y están en polígonos industriales o alejadas de los centros urbanos.
• PERMISOS dificultades en la renovación de los permisos de trabajo.
• VIVIENDA no se nos alquilan viviendas al ser calificados como moros/as.
• ESCOLARIDAD no se acepta a nuestros hijos en los colegios próximos a nuestras viviendas alegando que no hay plazas. Comenzamos una peregrinación hasta terminar agrupados en colegios más tolerantes pero muy alejados (con lo que la independencia de la mujer es más costosa al tener que perder más tiempo en el cuidado de los hijos).
• MARGINACIÓN INFANTIL a nuestros hijos se les margina por ser diferentes. No hay campañas de apoyo y sensibilización que favorezcan la integración de los niños extranjeros.

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